Devastiempo

Hay segundos.
Segundos que son horas enteras.
Horas que pasan, en un segundo.
Prisas contando los minutos y días…
días que parecen, o que podrían
no terminar nunca.

Segundos perpetuándose al sempiterno
en el juego de los niños;
Y en los que inconscientemente,
dejaron de contar los minutos de un instante.

Dame un primer beso, una sonrisa;
Mírame! Con la paz, con la que miras el fuego.
Abrázame. Cuando lo sientas,
y hazlo fuerte que todos tenemos;
un abrazo pendiente.
Además de la tarea de normalizar el gesto.

Seguro que los recuerdas…
Segundos desvaneciéndose en arena
al entrar en un hospital.
O al introducirte en el manantial de un poema
que parece, escrito para ti.

Tansolo es,
la belleza de la destrucción del tiempo.

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