La lluvia moja

Pero las gotas se sienten
como hojas del roble cayéndose
bailando libres al
devenir del viento.

El tiempo,
parece repetirse.
Paradojas,
mires donde mires.

Donde se sonrojaron las mejillas
de la vecina mirona,
al descubrirse observada.

La caricia de tu madre orgullosa,
al soltarte al viento;
El miso done ella saltó años ha…
Ahora en las noches despierta
deseosa siempre de que vuelvas.

La leyenda de la segunda juventud…
de piernas flojas e ideas fuertes;
Ya no puede oírse el martillo golpear
los hierros de la mocedad.

El tiempo nos aplasta.

Siempre se nos hizo tarde
respirando el aire del ahora.
Sera que fuimos tiempo,
repitiéndose tal hojas de roble.

Sedientos de amor pero ignorantes
buscando aquella razón,
que no nos explicase nada.

Se nos dijo, en la vida empezará
y se termina en la muerte.
Quizás los dos juntos nos encontremos
en una existencia equidistante;
Donde nada empieza, ni termina.

Fuimos el reloj y al mirarnos,
nunca supimos entendernos.

No temo a la muerte
cuando esa se encuentra en
el tacto carnoso de tus labios
Es más. La quiero.

Que locura quererte
en el silencio de un mar de palabras.

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