En el abismo

Me puedo ver sentado en los acantilados del cambio
balanceando los pies en el vacío de absurdas decisiones.
Yo siempre quise seguir el camino más llano y
aunque las subidas nunca fueron para mi, siempre
me encuentro bajo el sol del punto más alto de una elección.

Será solo una sensación, pero la vida me sonríe siempre
o yo siempre le encuentro la razón de sus gracias, a veces,
macabras situaciones que sabes, van a marcar el inicio de
nuevas etapas.

Adoro perderme en los bosques emocionales de mi mente para,
cuando apetece, encender la gran hoguera de los continentes a
base de sonrisas y lágrimas quemadas; encontrarme con
todos los yo que pudieran haber sido si aquel día hubiera
decidido no quedarme.

Desaprendí el juicio de malas y buenas decisiones y el elixir
del ahora sustituyó para siempre la neblina de una mente
humedecida de dolor y lágrimas.

En el abismo, yo;
Con lo que el viento traiga.