Egoista a destiempo

Sólo para mi,
los minutos del reloj de arena
y la playa donde puede,
que nos bañemos juntos.
Son mios.

Tú tiempo al estar conmigo
las lágrimas que salgan
de unos rojos ojos, verdes.
Las hostias que me caigan
por ser el gilipollas que
no contesta siempre, ni rápido.

Solo para mi.

Los besos de aquellos valientes
que aún cerramos los ojos
con todos y con todas.
Para mi espalda los quereres
románticos;
que no siguen todas las normas
del romanticismo; Pero son sinceros.

Van a ser mías
las decisiones que me lleven
al desastre y a la glória.
Los miedos tecnológicos a vencer
que se hayan levantado a mi alrededor,
aunque me paguen el sueldo.

Solo mios.

Los derechos a responder
cuando me plazca.
O a no hacerlo.
Algo que aún no he olvidado aún,
es preguntarme: Quiero? O no quiero?
Y aunque joda,
sienta jodidamente bien.

Yo mi me, conmigo; para otros.
Pues no espero más para mi
que lo que quieran darme los demás.

Respuestas sinceras
y te quiero egoístas;
aunque duelan
y lleguen a destiempo.